Pesca del barbo en Castilla y León (1º parte)

La pesca del barbo en Castilla y León ha tenido siempre una gran tradición y muchos adeptos al ser un pez abundante y distribuido prácticamente por todos los tramos medios y bajos de los ríos, así como en los embalses de la región.

La especie de barbo presente en la cuenca del Duero que vertebra toda la comunidad es el Barbo común (Barbus bocagei).

Biología:

El barbo es un pez de la familia de los ciprínidos, presenta un cuerpo fusiforme, alargado y algo comprimido lateralmente. Sus aletas tienen la base relativamente estrecha. Su aleta caudal tiene forma de uve. El último radio de la aleta dorsal tiene denticulaciones, más profusas en los juveniles que en los adultos. Los machos son algo más pequeños que las hembras y tienen la aleta anal más corta. Su talla más habitual oscila entre los 30-50 cm, aunque pueden llegar a crecer hasta cerca del metro. En cuanto a la coloración existe una gran variedad, dependiendo del tipo de hábitat que ocupen y la fase de desarrollo en la que se encuentran y del rio en que vivan. Su coloración puede ser de tonos grisáceos, parduzcos, verdosos e incluso dorados. Tiene una alimentación omnívora, se alimenta de larvas de insectos, invertebrados acuáticos, algas y detritus del fondo, y los ejemplares de tamaños grandes también depredan alevines y pequeños peces de otras especies. Los machos alcanzan la madurez sexual a los 3 años, cuando miden alrededor de 7 cm, mientras que las hembras la alcanzan entre los 4 y los 6, cuando miden alrededor de 20 cm. En la época de freza, en primavera, los barbos remontan los ríos hacia zonas de corriente más rápida y suelo pedregoso, se concentran en cardúmenes para remontar los ríos y arroyos. Los machos exhiben unas protuberancias blancas en la cabeza y dorso. Las hembras buscan zonas poco profundas, excavan una pequeña depresión con la cola, depositan sus huevos, entre 10.000 y 25.000 huevos, de unos 2 mm de diámetro.

Pesca:

Existen numerosas técnicas para pescar los barbos, pero aquí vamos a centrarnos en la pesca del barbo con equipos de mosca, una modalidad que cada vez practican un mayor número de pescadores y cada vez son más los pescadores que acuden a los ríos y embalses de Castilla y León para pescar barbos con mosca.

La primera premisa en la pesca de barbos con mosca es la cautela, debemos evitar hacer movimientos bruscos o ruidos que delaten nuestra presencia. Debemos evitar que nos vean o intentar que nuestra presencia pase lo más desapercibida posible, reduciendo nuestra silueta. Vestiremos una ropa con colores similares al entorno, que no resalte nuestra presencia. Otro factor importante a tener en cuenta en la pesca con mosca del barbo es tener un buen equipo de pesca, que sea idóneo para pescar este pez en los diversos escenarios en los que nos enfrentaremos con ellos, un equipo de trucha de línea 4 -5 nos puede sacar del paso en una jornada improvisada de barbos pero se nos quedara corto y muy limitado si queremos dedicarnos a pescar barbos con cierta frecuencia y en diversos escenarios.

Mi equipo idóneo para pescar barbos con mosca seria:

Una caña de 9 pies, línea 6 o línea 7, dependiendo del escenario en que fuera a pescar (si es un río: tamaño del rio, velocidad de la corriente, obstáculos que tenga el rio: rocas, vegetación acuática), del tamaño de los peces del lugar de pesca (grandes ríos o embalses suelen tener barbos de mayor tamaño), de las condiciones climatológicas en las que vayamos a pescar (en días de viento afrontaremos mejor ese viento en contra con una línea de mayor numeración, algo muy a tener en cuenta sobre todo en los embalses que suelen depararnos bastantes jornadas ventosas.

El carrete en la pesca del barbo tiene bastante importancia, sobre todo a la hora de pelearlos, especialmente si vamos a enfrentarnos con barbos de tamaño. Es vital que tenga un freno progresivo y potente. Es recomendable que sea un carrete large arbor, la línea cogerá menos “memoria” y habrá una diferencia mínima entre la resistencia de las primeras vueltas de la línea y las últimas, esto asegura que el frenado sobre la línea sea siempre el mismo. Debemos tener en cuenta también el tamaño, no debemos olvidar que además de nuestra línea del número 6-7 debemos meterle unos 50 metros de backing de 20-25 libras.

La línea es recomendable que sea una WF, nos facilitara el lance en días de viento y a la hora de alcanzar más distancia en nuestro lance.

El bajo de línea, a gusto del pescador, podemos usar un bajo cónico al cual podemos atarle el tramo final según requiera la situación, o podemos confeccionarnos nuestro bajo con tramos de diferentes grosores y su longitud y tramo final varia para adaptarnos al escenario, tamaño de los peces y condiciones de viento.

La pesca del barbo suele ser una pesca a pez visto, sobre todo en embalses, las gafas polarizadas son imprescindibles para poder pescar barbos con garantías, sin ellas la localización de los barbos se hace muy difícil.

El wader, nos será útil cuando pesquemos en los ríos, podremos acceder mejor a todas las zonas y podremos salvar la vegetación de la orilla, lo cual nos facilitará hacer los lances. Para la pesca en embalse, mejor unas botas de montaña o trekking como calzado, unos cómodos pantalones de senderismo y una camisa para el verano y para el otoño un buen forro polar o un cortaviento si el frio arrecia.